Anoche encontré una vieja foto en la que recordé todos los momentos felices que algún día vivimos,también recordé los errores que cometí contigo,se que nunca podre cambiar lo que hice ya que sin querer se me cayo por la ventana,aunque no murió, pero luego tuvo la mala suerte de ser atropellado por un desgraciado que no lo vio caer y paso por encima con su bicicleta,y fallecío en el acto,se que tu hámster era el azúcar que endulzaba tu vida pero yo no pude hacer nada ya que la gravedad no estaba de mi parte.
Se que hablarte de esto en la carta te puede hacer recordar momentos amargos por los cuales pasaste sin mi aunque yo te ofreciera todo mi apoyo,además de pagar el funeral y comprarte otro ratón de laboratorio pero aparte de eso ya quería repetirte por ultima vez que lo siento mucho.
Me he dado cuenta de que no merecía tu perdón aunque me dijeras que nunca lo ibas a olvidar.
En este sitio siniestro en el que me encuentro mi primer pensamiento es como tu hámster caía del balcón e impactaba contra el suelo pero no moría,sentía un dolor amargo en el fondo de mi pecho sumado a la ventisca que hace en esta posada.
Quiero que cuando mires la tumba de tu hámster en el cementerio de animales te acuerdes de esta carta en la que te explico lo que paso paso a paso y como me sentí .
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
es muy graciosa y te ríes mucho
ResponderEliminaryo creo que es mas bien de risa que de amor.
ResponderEliminarPobrecillo el hámster; Esto mas bien es una historia de risa.
ResponderEliminarJajaja ¡me gusta!
ResponderEliminar